Almirall, S.A.
Memoria de las cuentas anuales del ejercicio 2025
(Expresada en miles de euros)
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La tasa de descuento usada se revisa de forma periódica (como mínimo cada seis meses) y tiene en cuenta
distintos componentes que reflejan el entorno macroeconómico del momento, como el coste de la deuda sin
riesgo (normalmente asociado al coste de la deuda pública del territorio en cuestión), la Beta sectorial y las
primas de riesgo por tamaño.
Si se estima que el importe recuperable de un activo (o una unidad generadora de efectivo) es inferior a su
importe en libros, el importe en libros del activo (o, en su caso, activos incluidos en la unidad generadora de
efectivo) se reduce a su importe recuperable. Inmediatamente se reconoce una pérdida por deterioro de valor
en la cuenta de pérdidas y ganancias.
Las pérdidas relacionadas con el deterioro de valor de la UGE, reducen inicialmente, en su caso, el valor del
fondo de comercio asignado a la misma y a continuación a los demás activos de la UGE, prorrateando en
función del valor contable de cada uno de los activos, con el límite para cada uno de ellos del mayor de su
valor razonable menos los costes de enajenación o disposición por otra vía, su valor en uso y cero.
Cuando una pérdida por deterioro de valor revierte posteriormente (circunstancia no permitida en el caso del
fondo de comercio) el importe en libros del activo (o, en su caso, activos incluidos en la unidad generadora
de efectivo) se incrementa a la estimación revisada de su importe recuperable, pero de tal modo que el importe
en libros incrementado no supere el importe en libros que se habría determinado de no haberse reconocido
ninguna pérdida por deterioro de valor para el activo (o, en su caso, activos incluidos en la unidad generadora
de efectivo) en ejercicios anteriores. Inmediatamente se reconoce una reversión de una pérdida por deterioro
de valor como ingreso en la cuenta de pérdidas y ganancias, hasta dicho límite.
En general, la metodología utilizada por la Sociedad para los test de deterioro en base al valor en uso de los
activos intangibles afectos a las unidades generadoras de efectivo (UGEs) se basa en la estimación de
proyecciones de flujos de efectivo basados en presupuestos financieros aprobados por la Dirección que
cubren un periodo de 5 años. Los flujos de efectivo más allá del periodo explicito se extrapolan usando tasas
de crecimiento a perpetuidad (g) negativas ya que, por la propia naturaleza del sector, los productos, a la
larga, tienden a ser sustituidos por nuevos productos innovadores o ven su precio sensiblemente rebajado
como consecuencia de la aparición de nuevos tratamientos y/o por la entrada de genéricos y por lo tanto no
se consideran a largo plazo escenarios de crecimiento permanente.
La metodología utilizada por la Sociedad para la realización de los test de deterioro de los gastos de desarrollo
(Nota 5) no sujetos a amortización por no haberse iniciado la comercialización por producto asociado se basan
en proyecciones financieras detalladas para que van de los 10 a los 18 años (dependiendo de la vida útil
esperada del activo) al que se le aplica una probabilidad de éxito del proyecto y se estima una renta residual
para los siguientes ejercicios en base a una tasa de crecimiento en función de la tipología y antigüedad de
los productos basada en la experiencia con éstos.
Para el resto de los activos intangibles se realiza el test de deterioro sólo en aquellos casos en los que existen
indicios de deterioro y aquellos que estén en curso (normalmente productos en fase de desarrollo). En la Nota
5 se detallan las principales hipótesis de dichos tests de deterioro.
Las proyecciones financieras para cada una de las unidades generadoras de efectivo o activo consisten en
la estimación de los flujos netos de tesorería después de impuestos, determinados a partir de la estimación
de las ventas y márgenes brutos y demás costes previstos para dicha unidad generadora de efectivo. Las
proyecciones están basadas en hipótesis razonables y fundamentadas.
Los flujos de caja son estimados en función del ciclo de madurez del producto, el tamaño del mercado (que
depende del tipo de dolencia y del nivel de diagnóstico de ésta), las características terapéuticas del propio
producto (en función del valor clínico del producto se estima un % de cuota de mercado dentro del área
terapéutica) y el precio de reembolso esperado. A este respecto, ante entornos macroeconómicos más duros
es cierto que los gobiernos de los distintos territorios tienen incentivos a limitar el gasto sanitario (siendo una
parte el coste de los medicamentos y tratamientos financiados), pero estas medidas de contención del gasto
pueden revestir distintas formas, tales como la prevalencia de tratamientos genéricos alternativos, la limitación
del número de pacientes tratados, bajadas unilaterales de precio de ciertos medicamentos, etcétera, por lo
que es difícil de estimar sin saber las medidas concretas que puedan aplicarse y aun así la Sociedad tiene
cierto margen para adaptarse en muchos casos.
Las variables claves de los test de deterioro realizados por la Sociedad corresponden, principalmente, a la
evolución de las ventas de cada uno de los distintos fármacos, los cuales mayormente están en fase de