
Dado que el valor que muestra un inmueble en el activo tiene su contrapartida, por el mismo importe,
en partidas de pasivo y fondos propios que lo financian, según lo anterior, de lo que se trata es de
averiguar si en el caso de venta, la entrada de efectivo que ello supondría sería mayor que el valor
contabilizado y, con ello, sería posible devolver los pasivos que financian este activo, o, manteniendo
el activo en explotación, sería posible remunerar el pasivo mientras se mantenga en explotación y
con una hipotética venta futura sería posible devolver en el futuro los pasivos que lo financian.
Bajo el principio y el supuesto de empresa en funcionamiento la definición anterior parte de que la
"recuperación" de lo invertido en el activo puede producirse:
a) Ordinariamente, mediante la explotación (el uso) del activo en el negocio corriente y, en todo caso,
venta al final de su vida útil, por su valor residual, en el caso, por ejemplo, de empresas donde el
objeto social es el arrendamiento a largo plazo de inversiones inmobiliarias y que no se plantean
hacer las posibles plusvalías a corto plazo. Si el negocio que se espera hacer con estos edificios es
otro diferente (p.ej.: alquilar temporalmente hasta que se puedan materializar las plusvalías
esperadas), este sería el negocio "corriente", diferente al anterior.
b) Alternativamente, en los dos casos anteriores, mediante la realización inmediata de la inversión
inmobiliaria, bien por necesitarlo la empresa, bien para destinar los fondos a adquirir otros activos
con más potencial, bien para devolver los capitales aportados, o cualquier otra finalidad.
Parece evidente que, si el valor que espera recuperar la empresa mediante su mantenimiento en
explotación es menor que el que podría obtener de la venta inmediata o valor realizable, ésta optará
por la venta. Es por ello que la normativa contable entiende como valor recuperable el mayor entre
los dos valores anteriores, valor en uso el primero, y valor razonable el segundo.
Es un hecho que los operadores de los mercados inmobiliarios tienen diferentes estructuras
societarias y fiscales, una más eficientes que otras y, además:
- Pueden hacer diferentes negocios con un edificio (alquilarlo a largo plazo, alquilarlo a plazos
menores, comprarlo en conjunto y venderlo a particulares, etc.).
- Cada uno puede captar capitales para aplicar a la actividad de fuentes diversas (de accionistas,
partícipes, financiación externa), con exigencias de remuneración bien diferentes.
Por todo ello, para cada de estos operadores, en función del plan de negocio respecto a la actividad,
resultará un valor de uso diferente. Cada uno se presenta al mercado con diferentes valores de uso
respecto a la actividad, unos que resulten de negocios en marcha y estructuras fiscales y de
financiación existentes y otros de negocios potenciales (por no tener la actividad o estar en curso la
creación de estructura financiero-fiscal). Las ofertas y demandas en el mercado de los activos parten
de los diferentes valores de uso que esperen los intervinientes (las propias expectativas). Todo ello
da lugar a un valor razonable del activo. El valor o el precio resultará del intercambio entre los
operadores más "eficientes" del mercado", entre otras cosas respecto al uso" que puedan dar a la
actividad.
Respecto a todas las inversiones inmobiliarias del grupo CESVASA, no tenemos ninguna razón para
creer que el valor en uso excederá de forma significativa del valor razonable que nos informan
expertos valoradores. Además:
a. Para estos activos no existe un "compromiso" de mantenimiento a largo plazo de alquiler, como
ocurre en la VPO de alquiler. La rotación en este tipo de activos se contempla con más peso en el
Plan de Negocio del Grupo CEVASA.
b. Hay un mercado activo de compraventas de edificios de oficinas, "retails", edificios industriales y
también de viviendas libres. Los mejores conocedores respecto a los precios imperantes y los
criterios que siguen compradores y vendedores son las firmas que interceden en estos mercados,
que suelen coincidir con las firmas de tasación.