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c) Los riesgos y beneficios inherentes a la propiedad del activo no se han trasferido ni retenido de
manera sustancial. En este caso caben, su vez, dos posibles situaciones:
o El control se cede (el cesionario tiene la capacidad práctica de volver a transmitir el activo
a un tercero): el activo se da de baja de balance.
o El control no se cede (el cesionario no tiene la capacidad práctica de volver a transmitir
el activo a un tercero): la Sociedad continúa reconociendo el activo por el importe al que
esté expuesta a las variaciones de valor del activo cedido, es decir, por su implicación
continuada, y ha de reconocer un pasivo asociado.
Deterioro del valor de los activos financieros
Instrumentos de deuda a coste amortizado
Al menos al cierre del ejercicio, la Sociedad analiza si existe evidencia objetiva de que el valor de un activo
financiero, o de un grupo de activos financieros con similares características de riesgo valorados
colectivamente, se ha deteriorado como resultado de uno o más eventos que hayan ocurrido después de
su reconocimiento inicial y que ocasionen una reducción o retraso en los flujos de efectivo estimados
futuros, que pueden venir motivados por la insolvencia del deudor.
En caso de que exista dicha evidencia, la pérdida por deterioro se calcula como la diferencia entre el valor
en libros y el valor actual de los flujos de efectivo futuros, incluidos, en su caso, los procedentes de la
ejecución de las garantías reales y personales, que se estima van a generar, descontados al tipo de interés
efectivo calculado en el momento de su reconocimiento inicial. Para los activos financieros a tipo de interés
variable, se emplea el tipo de interés efectivo que corresponda a la fecha de cierre de las cuentas anuales
de acuerdo con las condiciones contractuales. En el cálculo de las pérdidas por deterioro de un grupo de
activos financieros, la Sociedad utiliza modelos basados en fórmulas o métodos estadísticos.
Las correcciones de valor por deterioro, así como su reversión cuando el importe de dicha pérdida
disminuyese por causas relacionadas con un evento posterior, se reconocen como un gasto o un ingreso,
respectivamente, en la cuenta de pérdidas y ganancias. La reversión del deterioro tiene como límite el
valor en libros del activo que estaría reconocido en la fecha de reversión si no se hubiese registrado el
deterioro del valor.
Como sustituto del valor actual de los flujos de efectivo futuros la Sociedad utiliza el valor de mercado del
instrumento, siempre que éste sea lo suficientemente fiable como para considerarlo representativo del
valor que pudiera recuperar la empresa.
Activos financieros a coste
En este caso, el importe de la corrección valorativa es la diferencia entre su valor en libros y el importe
recuperable, entendido éste como el mayor importe entre su valor razonable menos los costes de venta y
el valor actual de los flujos de efectivo futuros derivados de la inversión, que para el caso de instrumentos
de patrimonio se calculan mediante la estimación de su participación en los flujos de efectivo que se
espera sean generados por la empresa participada, procedentes tanto de sus actividades ordinarias como
de su enajenación o baja en cuentas. Salvo mejor evidencia del importe recuperable de las inversiones en
instrumentos de patrimonio, la estimación de la pérdida por deterioro de esta clase de activos se calcula
en función del patrimonio neto de la entidad participada y de las plusvalías tácitas existentes en la fecha
de la valoración, netas del efecto impositivo.
El valor en uso se calcula a partir de una estimación de los flujos de efectivo que generará cada unidad
generadora de efectivo en el futuro, descontados a un tipo que refleja el coste actual del dinero y los
riesgos específicos asociados al activo. Por valor razonable se entiende el valor al que el activo en cuestión
podría ser enajenado en condiciones normales y se determina en base a información del mercado,
transacciones comparables, etc.
El reconocimiento de las correcciones valorativas por deterioro de valor y, en su caso, su reversión, se
registran como un gasto o un ingreso, respectivamente, en la cuenta de pérdidas y ganancias. La reversión
del deterioro tiene como límite el valor en libros de la inversión que estaría reconocida en la fecha de
reversión si no se hubiese registrado el deterioro del valor.