
Existe una amplia gama de fondos de inversión, con objetivos y niveles de riesgo distintos. El principal criterio para distinguir unos de otros es la política de inversión o vocación inversora. Esta política o vocación, definida en el folleto, determina el tipo de activos en los que se va a invertir el patrimonio del fondo, y por lo tanto, el nivel de riesgo que asumen los partícipes.
Riesgo y rentabilidad son dos conceptos estrechamente ligados. A mayor riesgo, suele haber mayor rentabilidad potencial, pero también más posibilidades de sufrir pérdidas importantes.